dijous, 4 de maig del 2017

Los que murieron te saludan - Hernán Mingoya



                                                Los que murieron te saludan

Autor: Hernán Mingoya


Prólogo: Jesus Palacio


Editorial: Dilatando Mentes


Publicado en Febrero 2017


ISBN:  978-84-945203-5-8


Páginas: 454
 

P.V.P: 18,95€









He terminado el libro. 


Puede parecer absurdo que os lo escriba pues se presupone que si lo estoy reseñando es por haberlo terminado. Quizás cuando leáis la reseña entenderéis el porqué de esta frase.


Sobre el Autor:


Hernán Migoya (España, 1971) es escritor, guionista de cómics y cineasta. Su debut literario llegó con el best-seller Todas Putas (Ediciones El Cobre, 2003; Rey Lear, 2012). Le siguió la novela a todo color Observamos cómo cae Octavio (Martínez Roca, 2005). En 2010 publicó Quítame tus sucias manos de encima (Norma Editorial). En 2011, aparecería Una, grande y zombi (Ediciones B). Ya en 2016, sale al mercado su obra realista más ambiciosa, Deshacer las Américas (Hermenaute), celebrada por la crítica como su texto más maduro y logrado, publicada en el Perú con el título de La flor de la limeña (Planeta).

También ha guionizado más de una veintena de cómics y novelas gráficas, obteniendo el Premio al Mejor Guión del Salón Internacional del Cómic de Barcelona con El hombre con miedo (dibujo de Man) y siendo finalista de la Mejor Obra del Salón Internacional del Tebeo Expocómic Madrid con Plagio (2012, dibujo de Joan Marín), crónica real del secuestro de tres días que sufrió su esposa en Lima. Su proyecto más ambicioso en este medio ha sido la resurrección de la mítica serie Hazañas Bélicas, rebautizándola Nuevas Hazañas Bélicas y reuniendo más de una veintena de los mejores dibujantes de cómic españoles en historietas autoconclusivas ambientadas en la Guerra Civil Española: Kim, Juanjo Sáez, Keko, Ventura, Pere Joan, Bartolomé Seguí, Miguel Ángel Martín, Cels Piñol, Calpurnio, Juaco Vizuete y un largo etcétera, con todas las portadas dibujadas por Daniel Acuña.

Como cineasta ha dirigido la comedia ¡Soy un pelele! (2006) y escrito la taquillera película de terror Shiver (2008), entre otros trabajos.

En Planeta Perú ha publicado el ensayo erótico 50 peruanas de bandera (2014, Planeta) y la obra ganadora del primer Premio Luces al Mejor Cómic Peruano, Señorita Laura (2015), en colaboración con Marco Sifuentes y Ricardo Montes.

Desde 2014 reside en Lima.





La novela:


La novela comienza con su protagonista, Jonas Byrne despertándose en el avión de camino a Lima. Jonas es el “escritor negro” de un autor de best-seller que ha perdido su inspiración. Le seguimos en sus trayectos para, al fin, llegar en un autobús desvencijado y repleto de gente a las rocosas montañas de Piura, en el corazón de los Andes Peruanos. Su misión consiste en documentarse para la próxima novela que por encargo deberá escribir. Allí se encuentra la Casa Roja de Sóndor, un lugar que todos temen visitar. Varias leyendas cuentan que la casa está habitada por fantasmas.

Jonas es un escéptico y se halla afrontando la encomienda como parte de su trabajo pero pronto  comienzan a sucederle cosas que no comprende. Todo indica que no se trata únicamente de una casa encantada y Jonas se ve metido en un mundo paranormal en el que entidades fantasmales le muestran que aquello que hay va más allá de una pequeña historia de alrededor de una casa. Ni tan solo alrededor de un pueblo. Lo que sucede tiene una envergadura que se remonta a la época preinca.

A partir de ahí la novela da un nuevo giro en el estilo (de los varios que hay) haciéndola del todo imprevisible. Lo que había empezado como una novela de  aventuras y pasado a ser una de terror con pinceladas gores se convierte, esta vez, en una novela de ciencia ficción con cortes de fantasía. En resumen: Hernán Mingoya trasciende cualquier catalogación. 


La reseña:


Como os comentaba al principio, terminarla ha sido un reto. No pensé que lo conseguiría pues en varias ocasiones estuve tentado de dejarla. Incluso he tenido que hacer dos pausas durante la lectura de la misma para leer otros libros que me distrajeran. Confieso que llegaba un momento que me veía sobrepasado por lo que leía. Luego, quizás embrujado, seguramente curioso por la prosa de Mingoya, volvía a Los que murieron te saludan.

Puede que haya varios factores que han hecho que lea la obra completa porque, Los que murieron te saludan  es una novela compleja,  tanto por la historia que cuenta como por los cambios de estilo que se suceden y la prosa de la que hace gala Hernán Mingoya. Aún así tiene un atractivo atávico. La extensa biografía del autor le ha dotado de una capacidad quirúrgica para elegir los vocablos con los que construye sus oraciones, haciéndolas complicadas,  llenas de expresiones y palabras locales que si bien enriquecen su lectura, personalmente encontré intrincadas, haciendo que avanzara lentamente por sus páginas.


Cuando empecé la novela lo hice con mucha ilusión, pues tiene un prólogo obra de Jesús Palacios, escritor y crítico cinematográfico especializado en lo que gusta llamar el Lado Oscuro, autor además de más de veinte libros sobre cine, literatura, esoterismo y cultura popular, que le han convertido en referente del género fantástico y de terror. En dicho prólogo hacía una introducción superlativa y halagadora, que me prometía encontrar entre las tapas de Los que murieron te saludan la obra que siempre había deseado leer y me hacía intuir que al acabar la lectura del libro sería un poco más sabio. Así pues, Hernán Mingoya se me presentaba, con los trazos de la pluma de Jesús Palacios, como un maestro. Mi maestro. Aquél que tenía la llave para instruirme en el arte de las letras y los estilos oscuros, especialmente el gótico.


Reconozco que, posiblemente, sí sea un poco más sabio, pues al acabar el libro he releído el prólogo y, aunque no estoy del todo de acuerdo en que se trata de una obra mezcla de Stephen King y García Márquez, tampoco creo que se trata de “la obra” gótica que menciona Palacios, aunque sí que tiene una mezcla de estilos fascinante. Para que os hagáis una idea de la complejidad de la misma, el mismo prologuista, aparte de gótica,  escribe que la novela se mueve entre el terror, las road movies fronterizas, el descubrimiento personal y la metaliteratura. Ciertamente el eco gótico existe, y en este punto me gustó la originalidad del autor al situar la historia en un remoto pueblo de los Andes peruanos y en la época actual. Una nota diferente que la aleja de los marcos clásicos de las obras góticas del S XIX y sus tenebrosos escenarios. La referencia a la metaliteratura me tenía intrigado y se traduce en forma de notas del traductor a pie de página; como si hubiese estado escrita en otro idioma.

Finalmente, en detrimento de la edición, quiero hacer mención a la tipografía, pues la pequeña letra del texto arañaba mis ojos fatigados como si pasasen por ellos un rastrillo de púas de hierro, añadiendo una dificultad suplementaria a la lectura.

Por todo ello y siguiendo la clasificación por la que empecé a puntuar las obras que leía (de 0 a 5 siendo 0 que no me ha gustado y 5 que me ha agradado mucho) dejaría Los que murieron te saludan en un 2. Un 3 por su insisténcia por ser leída, con el misterio del por qué acabé su lectura situado en algún lugar inconcreto de mi cabeza. Lógicamente se trata de una opinión subjetiva y no desmerezco al autor, del que admiro el tremendo trabajo realizado.


dissabte, 15 d’abril del 2017

Prostituto de extraterrestres - Rafael Fernández "Ezcritor"









Termino una de las novelas más extraordinarias e inclasificables que he leído.











A los que nos gusta leer, en algún momento hemos tenido que darnos un respiro en el transcurso de la lectura de alguna novela. Bien por ser esta extensa, bien por, sin ser mala, su lectura se hace lenta por diversos motivos. Entonces los ojos, hechos para mirar, se van hacia otros libros, hacia otras tapas. Tú no lo sabes pero tu subconsciente se anticipa y las pupilas andan mirando en escaparates de librerías, en tu propia biblioteca o en las redes sociales. Esperas encontrar algo ligero para leer mientras te despegas de aquella lectura que llevas entre manos. Tiene tintes de infidelidad, aunque no lo sabes.



«Sólo será por un día o dos...» te dice una voz interior que busca una excusa para hacerlo. Necesitas desconectar de ese libro o no lo terminarás... eso sí que lo sabes. 



Si estáis leyendo estas líneas significa que tenéis una conexión a Internet. A través de la red llegan muchos contenidos en forma de unos y ceros que se decodifican. Metido en ese chorro de bits viaja Rafael Fernández, conocido con el seudónimo de “Ezcritor” y como éste post a vuestros ojos, llegó un día un post suyo a los míos.


En él pude leer como en 2016 Rafael rechazó una oferta de trabajo por considerar que infravaloraban su talento. Este post se convirtió en viral alcanzando en el medio millón de visitas y le catapultó la fama nacional, despertando en muchos el interés por él. (Leer el post aquí)

Hay poca gente que, estando en situación precaria, (según lo expresa Rafael: en más absoluta pobreza) le plante cara al sistema y se niegue a pasar por el aro si no es aceptando sus muy particulares condiciones. 


El autor 

Nació en la isla de San Borondón (Canarias) el 15 de febrero de 1974. A los 14 años decide convertirse en escritor. Tras una primera novela no publicada “Doña Úrsula no duerme tranquila por las noches” un primer premio regional por “Relato sincero de una pared endamorada” y docenas de trabajos basura comienza a vivir de escribir en 2006 gracias al periódico “20 minutos” que le proporciona su primer trabajo de escritor fichándolo como bloger y periodista tras ganar el premio al mejor blog del año. A partir de ahí publica en medios como “Público” “Orsai” y “MonoGráfico” a la vez que comienza a trabajar en el mundo audiovisual en títulos como “Torrente 4:Lethal Crisis” o la escritura de guiones y dirección de capítulos pilotos para televisión. En 2011 funda su propia editorial con el fin de publicar sus libros como le apetezcan. Así nacen “20 Polvos” 2011, “Diarios Secretos de Sexo y Libertad” 2011, “Un Bebé” 2012, “El comedor de coños” 2013, “Los alucinantes viajes en el tiempo de los EE.UU” 2014, “El peor amigo del mundo” 2014, su primer libro infantil: “Yoyito el espantapájaros y la gallinaka de los huevos de oro” 2015 y de nuevo en el mundo adulto: “Prostituto de extraterrestres” 2017. En 2015 gana el premio al mejor spot de publicidad para centraldereservas.com. En 2016 escribe su primer guión cinematográfico y un post de su blog se convierte en noticia nacional tras conseguir más de 500,000 visitas. En la actualidad se encuentra escribiendo su novena novela: “Chocho Ruso”.


Rafael Fernández es dueño de una mente desbocada y lenguaraz; un tipo ingenioso y superlativo que se autoedita, auto promociona y auto distribuye con tiempo para promocionar a su esposa y declararle su amor incondicional a la vez que interactúa de manera permanente con sus lectores en un proceso de auto promoción continua. 
No conoces a nadie así. 
Es imposible no sentir curiosidad. 

Sabes que hay un secreto detás de "Ezcritor" y quieres descubrirlo. 

Así pues, despertada la curiosidad por el personaje empiezas a sentirla por Rafael Fernández. Primero de manera tibia y más tarde con la ceja levantada a causa de la sorpresa. Los escritos que sube a su blog son sinceros y directos. Rafael escribe muy bien. Te llega. Su estilo es trasparente. Sin ornamentos.


Como le sigues desde aquél mítico post viral, has seguido el proceso de creación de "Prostituto de extraterrestres" intercalado con pinceladas de su vida en privada en Asturias... hasta que, una noche, el autor te aparece en sueños. 
Está tumbado en el asiento del copiloto de un coche con un palillo en la boca y te vende su libro. 
Le dices que lo comprarás.

Despiertas.


Eres persona de palabra y te has comprometido en sueños así que finalmente le compras el libro, que vende en su blog por 23€ portes incluidos. https://www.ezcritor.com/ 



El libro: 



“Prostituto de extraterrestres” te llega por correo, envuelto en delicado papel dorado, con una dedicatoria personalizada y con un simpático marcapáginas. Tu has adquirido uno de los 500 ejemplares de la denominada “Primera edición mítica”. En poco tiempo se agotan. Lo sabes porque Ezcritor publica la venta de los últimos quince libros en las rrss.


Sabes que hay en marcha una segunda edición. 100 volúmenes que se van a vender en un “stand” el día de Sant Jordi en Barcelona. No sabes si será tan mítica. Quizás sí. Rafael engancha. Lo que sabes seguro es que por el título será la obra más friki y extraña que vas a tener en tu biblioteca. Sabes el trabajo que le ha costado al autor empaquetar personalmente todos y cada uno de los libros. Lo has visto hacerlo en un divertido vídeo que subió a la Red.

Si has leído mucho; si en tu casa tu marido o tu mujer leen mucho, si tus hijos leen mucho seguro que gustáis de tener un espacio para vuestros libros; lo llamáis biblioteca. 
Los que tenemos una guardamos en nuestras estanterías títulos diversos: grandes clásicos y otros con nombres comunes, muchos con nombres poéticos, pero todos con nombres políticamente correctos. 
Hasta ahora yo no tenía ninguna obra titulada "Prostituto de extraterrestres".

Quizás como yo, adquiriste el libro por curiosidad, para dar tregua a la lectura que estás leyendo, para cumplir con tu palabra o porqué el azar así lo quiso. 


La primera noche observas la portada, ese personaje retorcido en esa posición te da grima. Lo abres...

Al libro anterior lo había apartado a un lado de la mesita de noche, dejándolo a mano para volver pronto a sus páginas. «Uno o dos días como mucho» pensé. El título del libro que me había llegado por correo me hacía recelar y no pensaba serle infiel a mi anterior lectura mucho tiempo. Menos aún que ella me viese retozando con otro desde su rincón sobre la mesita noche tras noche. Hasta terminarlo.



En la primera página el autor avisa de que no es obra para menores de edad.  Empiezas a leer y conoces a sus protagonistas: Mierda y Pedo. (No te parece muy apetecible). Prosigues. La tipografía y el hecho de que el autor haya incluido láminas con un retrato del personaje sobre el que versa el capítulo hace más sencilla su lectura a la vez que por economía de recursos se ahorra tener que alargarse en descripciones físicas para centrarse en los rasgos psicológicos de los mismos. Todos psicópatas, perturbados y profundamente pervertidos. El lenguaje que usa te lleva saltando entre metáforas sublimes, definiciones y conceptos filosóficos brillantes y muchas situaciones obscenas, a veces, la mayoría, gores y perturbadoras.


Te viene a la mente Torrente, el famoso policía machista, sucio y guarro que interpretó Santiago Segura en una película de la que se hicieron diversas secuelas. Lees pensando en él. Sin quitarle el mértio al actor que dió vida a tal engendro. A ti no te gustó Torrente. 

Como “Ezcritor” escribes. Tú lo haces por placer.  Pero al contrario que él, en tus textos nunca has mezclado onanistas, misóginos y chalados con violaciones, zoofília y asesinatos en serie.  
Me violentaba lo que leía, sin embargo no podía dejar de hacerlo.  No sabía el porqué, aunque empezaba a intuirlo. Cada vez estaba más cerca de conocer el secreto de su autor: 

Vale — me decía— te causa repulsión y fascinación por partes iguales, está bien escrito, quizás por eso lees. O porqué fuíste fan de Albert Pla, famoso por sus letras poco convencionales, o porqué hace años estudiáste diseño gráfico y sabes que no hay barreras en la creación. 


Más allá de las cien primeras páginas, que se pueden descargar gratis en el blog del autor, la historia coge un impulso vertiginoso. Una caída hacia lo más oscuro y macabro de la naturaleza humana usando como escenario el panorama nacional con paralelismos muy reconocibles, luego da un salto al vacío y te parece estar viviendo el estado justo antes de despertar, ese momento de duermevela en el que lo lógico y lo absurdo se funden y confunden. Ese momento en el que te comprometiste a comprar el libro... 



Al final lo acabas, la última página te arranca una carcajada y decides que ocupará un lugar en la jóven Biblioteca de Lymus.



Aunque al principio y por lo mencionado anteriormente, Prostituto de extraterrestres me chocó, he de reconocer que es un buen libro, muy cuidado en los detalles, con un argumento hilarante, desquiciado, extremo pero aún así, consistente. Una caja de sorpresas. No sé si se hubiese podido escribir con otras palabras. Menos violento, menos sucio, menos desagradable pues la dureza de su denuncia —porque “Prostituto de extraterrestres” es también eso: una cruda denuncia de nuestros tiempos surgida de una mente lucida y conspiranoica— no admite medias tintas. Es un libo que se presenta a sí mismo como “una novela de terror para casados”. 

Así que acabé por admitir que este es el tono perfecto. 



El libro se escribe en presente y la interacción con el lector la consigue escribiendo en segunda persona del singular, hecho que logra poner en tu cabeza las ideas escandalosas y desquiciadas de sus protagonistas. No creas ningún vínculo afectivo con ellos. Esos personajes que aparecen uno a uno tejiendo una trama con puntadas de hilo grueso y que se presentan capítulo a capítulo haciendo avanzar la historia a golpes de efecto inesperados. Personajes desquiciados, escatológicos, antropófagos, pornográficos pero, y sobre todo, políticamente incorrectos. 





Entonces descubres el secreto de “Ezcritor”.
Es una de las cosas que hacen grande al autor y el motivo por el que rechazó aquella oferta de empleo: Rafael es un hombre libre y la libertad que tiene la trasmite sin censuras en su obra. Él sabe que su obra no serà del gusto de todos, aún así es consecuente y fiel a sí mismo.
Así es y así actúa Ezcritor: como un tipo sin ataduras, sin sujeciones ni subordinaciones que escribe lo que le pasa por la cabeza sin esperar rendir cuentas a nadie más que al Rey del Cosmos, al que Rafael se le encomienda y que da a la obra otra dimensión a sus textos. 



Una amiga me dijo una vez que todo era susceptible de ser reseñado pero nunca pensé que en el poco tiempo de vida que tiene el blog me vería escribiendo sobre un libro como éste: sin parangón con lo que conocía hasta ahora. Una obra hilarante salida de la mente de un escritor extraordinario, porqué más allà de que te guste o no lo que lees, Ezcritor escribe muy bien y se le nota el oficio.

Personalmente recomiendo su lectura. Rafael Fernández trabaja duro y merece que le vaya bien. Ademas consigue que pases un rato entretenido... eso sí; en un universo muy particular.



dimecres, 15 de març del 2017

La Ciudad - Luis Zueco



La Ciudad

Aquella mañana de Navidad hacía frío en la casa de piedra. Los regalos, envueltos en papeles de alegres colores, esperaban amontonados delante de la chimenea. Un débil hilo de humo ascendía de entre las cenizas y daba testimonio de que ésta había sido usada la noche anterior.
De entre todos aquellos regalos traídos por Papá Noel destacaban dos libros voluminosos de tapas atractivas y contundentes: El Castillo y La Ciudad, ambos de Luis Zueco.

La lectura de El Castillo me trasportó a la Edad Media y inauguró la “Era Zueco” que iba a continuar con la lectura de La Ciudad que hoy reseño y culminará con la próxima novela del mismo autor, que se encuentra en proceso y espero con impaciencia.

Quien me conoce, y Papá Noel es uno de ellos, sabe que soy un apasionado de la Edad Media.  Esos mil años de oscuridad, a los que hacen referencia las crónicas de aquellos que bautizaron al Renacimiento como el renacer de la humanidad y de algún modo justificar, sobre todo en las artes plásticas, su gusto nostálgico por  “lo clásico”; entendiendo como clásico los cánones de belleza griega y romana.
¡A menudo he oído hablar del la Edad Media como si la humanidad hubiese estado dormida! La realidad es bien distinta

Los grandes avances tecnológicos, políticos, filosóficos y científicos que sustituyen el teocentrismo medieval por el antropocentrismo desde el que parte el Renacimiento, no hubieran sido posibles sin ella. Por ejemplo, las grandes catedrales góticas que se alzaron hacia el cielo en aquella época fueron obra de hombres y mujeres que, durante siglos, trabajaron y adquirieron conocimientos en su construcción. Podemos entonces imaginar a los hijos de aquellas gentes, admirando aquellas grandes obras; sus vidrieras, sus espacios infinitos y diciéndose:

— Si mi padre y el padre de mi padre contibuyeron a construir esta maravilla, malviviendo en una choza de madera, sufirendo penalidades y con una dudosa ayuda divina ¿qué no seríamos capaces de hacer nosotros? 

O los monasterios, guardianes de la sabiduría. Verdaderas bibliotecas desde dónde, a menudo de espaldas a la Iglesia, se sembraron las semillas de lo que sería la Edad Moderna.

A nuestros ojos, urbanitas del S XXI y herederos de ese Renacimiento, nos parece inconcebible y difícilmente digerible una sociedad estática organizada en estamentos inamovibles; señores, religiosos, campesinos y gremios herméticos de artesanos; todo ello dominado por creencias  impuestas por la religión y los ritos paganos. Era lo que había. No fue ni la mejor ni la peor manera que encontraron los hombres de aquellos tiempos de organizarse. Eso sí, fue muy distinta y a mi modo de ver fue fascinante.  Si disponéis de diez minutos, este vídeo os puede dar una rápida visión de esa época:  




Bien, me voy del objetivo, y es que ¡quisiera saber tantas cosas!

Para arrojar luz sobre aquellos años mal llamados oscuros existe Luis Zueco (@luiszueco)  y su novela La Ciudad.


Nº de páginas: 512 págs.
 
Encuadernación: Tapa dura
 
Editorial: S.A. EDICIONES B
 
Lengua: CASTELLANO
 
ISBN: 9788466660112













Sobre el autor:
Luis Zueco es novelista, historiador, investigador y fotógrafo. En la actualidad es director del Castillo de Grisel, fortaleza medieval convertida en hotel con encanto. Además, es ingeniero industrial, licenciado en Historia y máster en Investigación Artística e Histórica, miembro de la Asociación Española de Amigos de los Castillos, vicepresidente de la Asociación Española de Amigos de los Castillos y colaborador, como experto en patrimonio y cultura, en diversos medios de comunicación. Su novela El escalón 33 recibió la Mención de Honor en el Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2012, el Premio al Mejor Thriller Histórico 2012 de la web Novelas Históricas y fue seleccionada en el I Certamen de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. También ha publicado la novela histórica Tierra sin rey y la guía Castillos de Aragón: 133 rutas.


La Novela:
La acción se sitúa en Albarracín, en 1283, un señorío independiente cercano a Teruel y rodeado de poderosos y ambiciosos reinos. Un feudo de frontera, amurallado e inconquistable, perteneciente a la poderosa familia Azagra. La aventura transcurre entre sus callejuelas y de la mano del autor conocemos como debía ser la vida intramuros en el S XIII.
Desde los primeros compases sabemos que no estamos frente a una novela común. La intriga que ocasiona unos misteriosos asesinatos y el suspense son la tónica general, lo que hace difícil despegarse de las páginas. ¿Qué pasará? ¿Quién ha sido? ¿Por qué? Preguntas todas ellas que hacen de La Ciudad un apasionante thriller histórico. 

En la primera página de la novela, me llamó la atención el homenaje que hace Zueco a Humberto Eco, autor de la conocidísima novela El Nombre de la Rosa  fallecido mientras éste escribía esta obra. Por su intriga y acertada ambientación, La Ciudad se convierte, como aquella, en un referente sobre literatura histórica medieval y una obra, a mi entender, imprescindible.
Además, La Ciudad adquiere para mí una dimensión especial al descubrir a uno de sus protagonistas, Alodia, sobre la que girarán los acontecimientos:
En primer lugar es de agradecer a Luis Zueco el que, en una sociedad como la medieval donde la mujer era maltratada y relegada al papel de ser inferior, la ponga como protagonista, con todo el peso de la historia sobre ella. De la mano del autor viví sus terribles aventuras, sufriendo las injustícias con ella y al seguir leyendo el desarrollo de los acontecimientos exclamé:

— ¡Bien hecho! ¡Gracias Luis Zueco!

En segundo lugar, me sentí identificado con ella por la anisocoria (pupilas de distinto tamaño que hace parecer con un ojo más oscuro que el otro) causada por un suceso traumático. Sucesos oftalmológicos parecidos a los sufridos por David Bowie; al que hace referencia Zueco en la Nota del autor y por el que, en un guiño a su vida privada, sabemos de su gusto musical.

También encontré muy interesante el tratamiento que hace de la magia; no como brujería ni fenómenos sobrenaturales, sino como un hecho que ha convivido desde tiempos inmemoriales con el hombre a pesar de las prohibiciones y persecuciones. La magia forma parte de la búsqueda de lo desconocido, de la protección, de la sanación y han recurrido a ella hombres y mujeres de toda clase y condición.

Cuestión aparte, me gustó la mención a la herejía que en aquella época creció al Norte de los Pirineos. Siguiendo los pasos de herejes refugiados en el Maestrazgo, provincia de Castellón la lectura lleva, a aquellos que nos gusta la historia occitana, a pensar en Guillem de Belibaste, el último perfecto cátaro que escapó de la Inquisición y estuvo escondido en dicha región castellonense. Aunque la vida de éste fue posterior a cuando trascurre la obra, la mención a dicha herejía da una idea del miedo que sentía la Iglesia de Roma hacia la naciente religión de los “bons homes” y le sirve al autor para dotar de un pasado a otro de los protagonistas.

Para cuando llegas al desenlace de la novela, a parte de su emocionante final, estás tan metido en la historia que consigues comprender esa época. Esa es la grandeza de Luis Zueco: su extensa cultura y facilidad para relatar aquellos tiempos  se desarrollan magistralmente en La Ciudad y si en su primera novela encontré algún pasaje lento, en La Ciudad he destilado una a una todas las páginas, saboreándola, a veces devorándola, hasta hacerla merecedora de una segunda lectura.

Finalmente creo interesante remarcar que no es necesario ser un entendido medievalista para abordarla, no es ningún tratado sobre el Medievo ni usa complejas expresiones; es suficiente con amar la buena lectura. Eso sí, para disfrutar de La Ciudad recomiendo buscar un rincón lejos del mundanal ruido, apagar el móvil para quedarnos lejos de la tecnología que nos invade y así poder adentrarnos en las callejuelas de aquél Albarracín medieval.

Por todo ello recomiendo su lectura mientras la coloco en el estante de esta biblioteca virtual, al lado de El Castillo mientras espero la siguiente que completará la trilogía.

Qui és Lymus

¿Quién soy?

 Napoleón es un cuento. Según como se mi re , un cuento pue de ser la vida de cualquier ser humano. Solo hay q ue  querer con tarla . ...